miércoles, 26 de abril de 2017

Fallida

Ahí estaba yo, frente al espejo, intentando peinarme y quedar presentable para la "cita" que tendría en una hora. Salí casi trotando, muy apurado y preocupado por no llegar tarde, mientras iba en camino él me llamaba para saber por donde estaba, ambos llegaríamos un poco después de la hora pactada.

A este punto debo confesarles que la mayoría de citas que he tenido en mi vida nunca pasaron de una o con suerte dos salidas y no había razón para pensar que esta vez sería diferente.

Al llegar él me abrazó fuerte, como quizás solo mi familia lo hace y sonrió preguntándome "cómo estás?". Después de ordenar unos helados y conversar un poco llegó el primer dardo de la noche.

"Eres diferente a como yo pensaba" dijo sin titubear y lo que traducido a la realidad sería "No me gustas". Un solo dardo no bastaba y es así como siguió, "eres muy alto, más alto que yo", traducción al español "no me gusta que sean más altos que yo", pero él quería cerrar con broche de oro y hacer una trilogía de dardos directo al autoestima de una persona así que ahí iba el último y certero disparo. Mirando al vacío dijo muy calmado "tu voz suena diferente en el teléfono", nuevamente traduciendo lo que en verdad quiso decir era "en vivo suenas demasiado marica".

Todo eso lo decía mientras comía un helado de yogurt que él invitó sin preguntarme y que no supe rechazar a pesar de que nunca me agradó del todo el helado de yogurt (por qué congelarían tanto una bebida para hacerla pasar como helado?) y sintiendo frío, abrigado bajo una camisa de franela con capucha. Mientras escribo esto estornudo gracias a dicho helado de anoche que debí rechazar, pero en un intento absurdo de agradarle lo acepté.

Pese a todas las cosas que había dicho aún me sentía bien a su lado. Me sentía muy bien cuando me miraba a los ojos, cuando me daba algún golpecito en el brazo o pecho y jugaba con mis dedos, eso era hasta que volvió con el rifle recargado para darme el disparo final. "Se nota que eres muy honesto, sincero, una buena persona, lo transmites", en ese momento quería golpear mi cabeza contra la pared y gritar POR QUÉ A MI?. Creo que ya hay un post en este humilde blog en donde cuento lo mucho que ODIO que me digan eso, si tan bueno soy, huevón, entonces por qué no quieres nada conmigo? Creo que el 90% de chicos con los que fallidamente intenté algo me dijeron esa tontería y siempre pensé, realmente sirve de algo ser así? Soy tan bueno y honesto que no saben valorarlo, gracias por ser uno más del club "eres bueno, pero ahorita no, joven".

Durante la noche siguió acercándose, apoyando su pierna en la mía o tímidamente tocando alguno de mis dedos o manos. Yo no entendía nada, por qué su lenguaje corporal difería tanto de sus palabras? así que tuve que ser directo y preguntarle al momento de despedirnos, "nos volveremos a ver?" que en español sería algo tipo "habrán más citas?". Él respondió empezando su discurso con "mira", mala señal, nada bueno comienza con un "mira", menos si es una pregunta de sí o no, yo no quería explicaciones, me bastaba con un que evidentemente él no podía ofrecerme.

"Mira, antes era diferente, ahora pienso en mi, soy más egoísta, si no estoy cansado, con sueño y estoy libre sí, normal", en conclusión, su respuesta fue "sabes que no, y de ahora en adelante usaré de excusa que tengo sueño y mucho trabajo para no salir más contigo".

En el momento que dijo eso mi cara se iba transformando de alegría a pena, mientras él hablaba y se justificaba yo solo veía al piso con expresión triste, recordando a un par de idiotas con los que antes salí. El primero, un depresivo (sí, más que yo) que me dijo palabras similares al termino de nuestra cita y al cual nunca más volví a ver hasta hoy. El segundo, y con fecha más reciente (el año pasado), quien siempre me decía como excusa para no vernos "estoy  muy cansado, tengo sueño", pero a las horas hacía check in en algún cine o restaurante y al mes que lo mandé a la mierda ya había empezado una relación con alguien que evidentemente sí le gustaba.

Nada bueno podía salir de un "si no estoy cansado", NADA. Aún así y estúpidamente quería aferrarme a alguna otra de sus palabras como "si pasa algo, genial, pero no lo quiero forzar", es así como lo acompañé a que espere pase su bus, solo para seguir un rato más con él y convencerme de que quizás en esta ocasión podía haber otro final para mi. Al irme lo abracé al igual que él lo hizo al llegar y me pidió que le avise cuando llegue a mi casa, él llegó primero a la suya, yo le respondí y avisé que también ya estaba en casa y no he vuelto a saber de él.

Supongo no quería tener cargo de conciencia y necesitaba saber si llegué a casa o si me había lanzado a la vía del metropolitano en el camino, por eso no supe más de él, otra cita fallida.