martes, 14 de noviembre de 2017

Envidia

Dicen que lo que sigue de la envidia es el resentimiento y yo no quiero llegar a eso. Siempre traté de mostrar fortaleza, de esbozar una sonrisa cuando por dentro sentía una sensación extraña o ganas de llorar, no sé si lograba disimularlo, pero lo intentaba. Odio que me vean débil, mis emociones las guardo hasta un día colapsar, y lo sé, es un gran defecto. Tengo miedo de mostrar mis miedos, me da miedo incluso admitirlos a mi mismo, y aún más miedo admitirlos frente a los demás, quizás por eso, cuando me veo descubierto, los intento ocultar con alguna excusa tonta. Siento miedo de contarles mis miedos y dudas a las personas que quiero, pienso que se alejarán de mi, que quizás crean que exagero, dramatizo o simplemente estoy loco, lo suficiente como para no querer verme más.


domingo, 15 de octubre de 2017

Mejor solo que bien acompañado


Durante un largo tiempo te la pasas quejándote de tu mala suerte en el amor, te cuestionas si el problema eres tú o los demás, te rompes la cabeza preguntándote por qué no han funcionado ninguna de tus ultimas salidas y le prendes velitas a todos los santos, o en lo que sea que creas, para que llegue de una vez el indicado que te acompañe por muchos días.

Una mañana soleada y con los pájaros cantando en tu ventana alguien toca la puerta de tu casa, es él, lo que tanto pediste, por quien tenías de cabeza la estatuilla de San Judas Tadeo, el príncipe azul que soñabas cuando hacías cucharita con tu almohada por fin ha llegado a ti.

Es más grande que tu, de los que te abren la puerta y te mandan flores (Becky G estaría en charcos), te recoge de todos lados, te dice buenos días y buenas noches, es cariñoso  y no le da miedo presentarte al mundo entero porque se proyecta contigo a futuro, pero... qué es esa extraña sensación? o mejor dicho, por qué no sientes ni la más mínima sensación?

Es un sábado por la noche, pero prefieres trabajar y dedicarte a tus proyectos personales o simplemente dormir. Te gustaría gastar tu dinero en ti y no en una cena con él y cuando por fin lo ves piensas en todas las cosas "productivas" que no estarás haciendo por las próximas 3 horas.

Es ahí cuando te das cuenta que en realidad no necesitas un príncipe azul, que solo te necesitas a ti mismo, que quizás maduraste y por fin ha llegado el momento de pensar en ti, de preocuparte por ti y por tu futuro y no vivir en una novela rosa de Televisa o en un constante casting de novios.

Es lindo, es atento, sabe lo que quiere, pero tu también, y en este momento es mejor estar solo que bien acompañado y lastimar a alguien cuando la prioridad de tu vida eres tú y por fin lograste ser independiente.

El príncipe aún puede esperar unos años más.

sábado, 27 de agosto de 2016

Cuando nadie te ve

Tefi es alegre, o eso aparenta, siempre está con una sonrisa y hace comentarios frívolos que sacan más de una carcajada a sus amigos. Aparentemente lo tiene todo, todo menos el amor. Tefi se desespera y se llena de envidia viendo a sus demás amigas estar emparejadas. Aunque ella hizo y hace de todo por encontrar al chico de sus sueños, hasta ahora no lo consiguió. La desesperación de Tefi la llevó hasta a considerar a hombres a los que nunca miraría si no fuera por su soledad.


 

miércoles, 13 de abril de 2016

Siento

"Llegará el momento en que necesites compartir tu vida con alguien". Puede ser muy obvia la frase o quizás no para algunos, pero ese momento había llegado. Esa frase que me dijo un amigo hace poco hizo eco en mi cabeza y resuena hasta ahora.



Llega el tiempo en que al final del día te gustaría compartirlo y comentarlo con alguien, quizás a media tarde escaparte para verlo unos cuantos minutos, como una pequeña dosis de medicina a esa enfermedad llamada amor. Querer pasar un fin de semana a su lado sin mayor pretensión que estar juntos, así sea sentados en un parque o abrazados y durmiendo hasta el amanecer.


lunes, 25 de enero de 2016

Vómito Arco Iris

Parecía ser otro rutinario día que llegaba a su fin para Orlando hasta que leyó la palabra "Friday" en alguna publicidad alienada limeña y recordó que efectivamente era Viernes. Orlando olvidó que no había visto la película que tanto esperaba estrenen hace dos semanas y además tampoco había hecho plan alguno para salir durante estos días así que tenía una nueva misión, ir al cine.

De inmediato pensó en con quién podría salir y decidió hablarle a uno de sus amigos por Whatsapp.

-Hey, Raúl vamos al cine mañana a ver Star Wars *inserte emoji de Monito aquí*.
-Ya la vi con mi flaco :(
-AOCS, BAI.

Luego del primer intento fallido Orlando pensó en ir más allá de una simple ida al cine y por qué no? Tener una cita con el crush de toda su vida y que últimamente le hablaba bastante.

-Jelou, como andas?
-Bien, aquí con mi flaco, y tú?





martes, 1 de diciembre de 2015

Black Sunday

Podía ser un domingo más, de esos en los que te quedas todo el día mirando al techo y perdiendo el conocimiento en tu cama de rato en rato, pero no, tenía que tener una estúpida idea: salir solo y de compras.

Nunca me había hecho problemas de salir solo, me relaja algo de tiempo solo para mi, es más, debo decir que si se trata de comprarme algo, es mejor que esté sin compañía ya que puedo pasar horas y horas caminando con el afán de buscar mi capricho del día. Además de tanto ver noticias sobre el "Black Friday" se me había antojado un momento de frivolidad y compras domingueras.



Me cambié casi como un rayo y salí primero con rumbo a Miraflores. Al llegar, oh! salió el sol (primera mala señal de todo lo que venía) y yo en camisa manga larga y polo con el cuello tan cerrado que por ratos me ahorcaba, pero según yo, me queda muy bien.


lunes, 23 de noviembre de 2015

Charlie Charlie

La falta de compromiso mezclada con inmadurez eran lo que mejor resumía a Charlie en palabras. Poseedor de un gran encanto, y una sonrisa que derretía a cualquiera, el joven de apenas 17 años podía tener a (casi) cualquier chico que desee, el problema es que él en realidad nunca sabía exactamente qué quería o necesitaba.

Cuando Charlie terminó la secundaria y fue a la universidad no hizo más que perfeccionar sus dotes de "galán" con cuanto chico podía, eso sí, uno solo a la vez, quizás algo de escrúpulos quedaban dentro de esa cabeza hueca y frío corazón.