martes, 22 de mayo de 2012

El Síndrome Amixer

Hace unos días un amigo posteó en FB una lista de las cosas que odia en una persona, la lista (que horas después borró) decía más o menos así:

Odio que decoren sus fotos con brillitos y letras de colores.

Odio que hagan la señal de amor y paz con sus manos.

Odio que se tomen fotos frente al espejo de los baños.

Odio que firmen sus fotos con palabras como “tU cH1kIt4 x100pre” o “L4 k3llY iA tUhh Zh4BeeSS”.

En ese momento le dije: espera! Estás describiendo a un amixer.


sábado, 19 de mayo de 2012

Rumores

Cómodamente sentado en mi habitual carpeta, me encontraba conversando con Dayan, una chica bastante amable y divertida, la conozco hace ya algún tiempo, me cae genial, pero en medio de la conversación noté en su rostro una expresión de fastidio mirando hacia la puerta del salón, una expresión que me recordó la cara de Soraya Montenegro en Maria La Del Barrio al ver como Alicia besaba a Nandito, incluso pensé que gritaría algo como "Que haces entrando a mi salón, maldita lisiada!" en fin, quien estaba entrando era Karla, una de las amigas de Claudia, la rubia calentura de JC que ya llevaba 2 meses desaparecida.

Al notar la reacción de fastidio de Dayan al ver a Karla no pude amarrar al chismoso que llevo dentro de mí y le pregunté en voz alta “SE CONOCEN”!? *inserte cara de sorpresa aquí*.

Lo que nunca imaginé es que una pregunta tan inocente y chismosa armaría todo un culebrón que duraría semanas (y continúa en la actualidad).

Mi pregunta y cara de sorpresa fue vista por otro compañero: Pedro, quien tras un sesudo análisis de 10 segundos llegó a la conclusión de que estaba perdidamente enamorado de Karla, en los siguientes días el rumor creció más y más, hasta llegar a ser tan grande como la barriga de Tongo luego de la cena navideña. Pedro le contó a Diana, Diana le contó a Brunella, Brunella le contó a Alicia, Moises y Lucio preguntaron que pasaba y Pedro les contó también a ellos. En 1 semana, el rumor voló a la velocidad que una gorda devora una hamburguesa.




Me divierte ver como cerca de 10 personas se han convencido de que estoy enamorado de Karla sin que yo hiciera nada más que preguntarle a Dayan si la conocía, recuerdo decir cuando todo esto empezó: "Si me gustara Karla, intentaría acercarme, pero no me gusta". Por alguna razón no me creyeron o no quisieron hacerlo o tal vez si lo hicieron, quien sabe, pero hay que admitirlo, las novelas adolescentes son tan divertidas que tal vez solo quieran juguetear un rato y creer que el rumor que inició Pedro, era real. Y si hay algo que aprendí hace tiempo, es que las cosas se aclaran 1 sola vez, si la otra persona no te cree, deja de ser tu problema, y pasa a ser SU problema. Ya hace mucho no me molesto en aclarar los rumores que inventan sobre mí, al menos no lo hago más de 1 vez, y si aun así no lo creen, me río de ellos y si se puede, juego con el rumor que inventaron.

Disfruto demasiado al ver como día a día, me preguntan emocionados si hay algún avance con ella, me preguntan por qué no la espero a la salida para que tome su carro y un montón de cosas más. La emoción con la que me preguntan y el brillo en sus ojos me recuerda a los de una señora cincuentona emocionada porque ya empieza su telellorona de las 8pm.

No quiero decepcionar a mis fans, digo, compañeros y amigos, esta semana les pedí que para tener todo más organizado, me hagan un club de fans, a cambio les prometí hacerles un carnet autografiado en hoja bond.

Incluso pensé en contarle la situación a Karla (si es que no lo sabe todavía) y proponerle un negocio, ella y yo podríamos ser los nuevos Peluchín y Sofía Franco, podríamos juguetear con la expectativa de si estamos juntos o no, aunque ella y yo sabemos que todo es puro marketing, pero elevaríamos los niveles de fanatismo en el salón , incluso podríamos extender el rumor a otros salones y aprovechar nuestros minutos de figuretismo para lanzar tazas, mouse pads y llaveros destapa chela con nuestra imagen. Podríamos hacer rifas a lo “Fe y Alegría” y regalar camisetas autografiadas con nuestra foto, total el club de fans ya está en marcha, todo eso hasta que un día Karla anuncie que está embarazada de otro pata y me ofrezca ser el padrino de la criatura, fin de la relación y del fanatismo, pero que importa, hicimos plata y figureteamos rico un buen rato.


Si no puedes con ellos, úneteles.

La rubia tarada y bronceada

En todos los salones, sean de colegios, institutos o universidades, se tejen historias de amor a primera vista (en realidad son calenturas, pero amor suena más bonito). Como sea, mi amigo JC no podía dejar de mirar a Claudia, la chica más bronceada y rubia de la clase, siempre fashion y con su séquito de amigas, era algo así como la Mía Colucci del salón (si no entendiste la comparación, hagamos de cuenta que sí y no me interrumpas).

Una tarde, para la envidia de JC, me tocó hacer un trabajo con Claudia y una de sus amigas, en ese momento ella pasó a ser la rubia tarada y bronceada. Ella no paraba de reírse cada vez que alguien se equivocaba al responder una pregunta de la profesora, lo más irónico es que era una calabaza, estaba equivocada en todas las respuestas de nuestro trabajo, aunque Claudia y su amiga estaban convencidas de que ella era más inteligente que Einstein y Jimmy Neutron juntos.

JC, todos los días intentaba hablarle, pero como Claudia era el estereotipo viviente de la calabacita guapa, popular y rubia, no podía dejarse conquistar tan fácilmente, así que un día le hablaba y al otro día hacía de cuenta que JC no existía.

Claudia terminó el ciclo y dejó de ir a clases, aparentemente se cambió de horario, no sé si olió la arrechura desesperada de JC y prefirió alejarse de un posible acosador o simplemente le convenía el cambio.

JC pasó semanas intentando contactar a Claudia incluso con ayuda mía (me encanta ser alcahuete), hablé con su ex profesora para obtener info, pero nada daba resultado. Parecía que la tierra se había tragado a la rubia calentura de JC con todo y sus 2 amigas.

*El título hace referencia a una canción, que no tiene nada que ver, pero me gusta el título: "La rubia tarada, bronceada y aburrida".