viernes, 3 de abril de 2015

Sin Aire


Si alguien decía tener mala suerte con el amor, quizás no había conocido a Arnie, a él le ocurrían cosas que parecían salidas de la cabeza de un guionista de comedia dramática. Lo habían lastimado tanto, pero tanto, y siempre en formas diferentes, que algo dentro de él ya no estaba bien, tenía miedo a ser feliz.

Un tarde de verano, y después de algunos meses solo, conoció a alguien que por fin había llamado su atención. Johny, parecía ser todo lo que Arnie siempre quiso y lo que a la vez no, él podía ser la persona más dulce del mundo, y también la más cruda. Día a día, el sentimiento crecía, durante las horas de clase y el viaje juntos a casa, y entre una que otra salida.

Había llegado el otoño, los meses pasaron y Arnie y Johny eran cada vez más cercanos, más íntimos, más complices. Estaban sentados juntos, en la oscuridad del teatro y la obra aún por empezar, tenían el brazo cerca al otro, estaban tan cerca que quizás podrían haberse tomado de la mano, pero no ocurrió. Johny no dejaba de ver a Arnie durante la función, pero en la cabeza de Arnie había otra obra, o más bien una película, una de terror. Era una película en la que lo dejaban a Arnie, en la que lo lastimaban, por su mente pasaban uno a uno sus desamores. Tenía ganas de llorar y un nudo en la garganta que lo dejaba sin aire, con muchas ganas de salir corriendo, todo estaba allí, pero esta vez ocurrió algo diferente, Arnie intentó calmarse en lugar de huir y analizar lo que le pasaba.

La falta de aire, el nudo en la garganta y la película en su mente, eran producidas por un gran temor, el temor a ser lastimado y el no significar nada para quien Arnie quería tanto.


Será que algún día Arnie pueda quemar esa película en su mente y por fin poder olvidar, relajarse y disfrutar?