lunes, 12 de noviembre de 2012

El Clóset Mágico


En algún lugar de Lima vivía Victor Andrés Negadolly, sí, se apellidaba Negadolly, sonaba como una mezcla entre NEGADOR y oveja Dolly, además de que por coincidencia, su cabello era como el de una inocente ovejita. Negadolly era un joven aparentemente “normal”, aunque con cierto complejo de eterno púber, pero ningún gusto fuera de lo extravagante, tenía los típicos amigos “machos” que vienen cada semana a buscarte para tomar, iba a la universidad como cualquier muchacho de 21 años, además de proyectar seguridad y siempre repetir la frase “Sé tú mismo, no importan los demás” Negadolly no practicaba lo que pregonaba, ya que él tenía una doble vida.



Una vida en paralelo que siempre trató de guardar en el clóset mágico que un día había comprado de casualidad en una venta de garaje. En su clóset mágico, Negadolly guardaba todo lo que él realmente era y quería negar, eso que tanto le avergonzaba admitir que era y que no quería comentárselo a casi nadie por temor al rechazo, sólo lo sabía una amiga.



Un día, ordenando su clóset mágico, apareció un mapa, un mapa que lo llevó a un sub-mundo que se encontraba tras su clóset mágico, un sub-mundo en el cual habían más “chicos como él”. Negadolly se volvió adicto a visitar este sub-mundo cada vez que tenía un tiempo libre, abría la puerta de su clóset mágico y se transportaba hacía el sub-mundo con mucha música y lleno de hombres guapos.

Negadolly podía ser él mismo, y no dudó en rápidamente dar rienda suelta a sus bajas pasiones, levantándose a cuanto “chico como él” conocía, largas y grupales noches de pasión habían llenado sus fines de semana, y con el paso de los meses, Negadolly dejaba la puerta abierta de su clóset mágico,  para ver si algún otro “chico como él” quería visitarlo en su cuarto a escondidas para un momento de diversión.

Sin embargo, una vez que cruzaba la puerta de su casa, y esquivaba con gran habilidad cualquier cuestionamiento por parte de sus padres, Negadolly se ponía su mejor máscara y salía a fingir lo que no era, no fue, y jamás será, aunque siempre pregonaba entre sus amigos “machos” la frase de “Sé tú mismo sin importar lo demás”, Negadolly era realmente quién quería ser?


Las noches de pasión y juerga en el clóset mágico y en su casa habían traído a un visitante muy especial, Lalo, un joven guapo y de mentalidad abierta. Los meses pasaron, y Lalo tenía muy claro lo que quería, divertirse, sin embargo a Negadolly, quién siempre trató de negar lo que era, le comenzaban a suceder otras cosas al estar con Lalo, Negadolly se había enamorado.

Como era lógico, la negación de Negadolly, y su enorme cobardía pudieron más, y perdió a Lalo, aunque para éste Negadolly sólo era un compañero momentáneo. Negadolly sufría cada noche en silencio, entre lágrimas, soñando con el amor de su vida, con ese “chico como él” al que amó y había perdido, Negadolly no quería lo que sus demás amigos “machos” querían, Negadolly sólo quería una soñada historia de amor con otro “chico como él”.

Intentando olvidar su gran amor por Lalo, Negadolly apuntó hacía otro chico, también llamado Victor como él, qué ironía, no?

Pero Negadolly nunca quiso a Victor, quién además, tenía graves problemas de autoestima, Negadolly siempre comparaba en su mente a Victor con Lalo, tanto así, que en medio de una de sus noches de pasión, Negadolly llamó “Lalo” a Victor, pero éste amaba tanto a Negadolly, o sentía que Negadolly era el único que se fijaría en él, que lo perdonó, y así perdonó más de una humillación, hasta llegar a la más grave. Una noche, Negadolly y Lalo se habían encontrado casualmente en el “sub-mundo”, sin dudarlo, decidieron revivir sus noches de pasión sólo una vez más, y terminaron en el cuarto de Negadolly.

Victor fue engañado, adornado,dejado, y al día siguiente de ser dejado tuvo que leer como su amado Negadolly decía despertar feliz al lado de alguien más, y es que si algo caracterizaba a Negadolly era su crueldad y frialdad para lastimar a quienes lo querían.Negadolly publicaba lo feliz que era con Lalo y Victor lloraba ya que no lograba superar su abandono, maldecía día a día en una red social a Negadolly, había llenado el muro de indirectas y lamentos por su mala suerte en el amor.

Lalo volvió a dejar a Negadolly, y como éste era tan maricón, nuevamente no pudo decirle que lo amaba y que quería algo serio a su lado, Negadolly intentó dar una vuelta de página, y algunos meses después, comenzó a salir con otro chico, menor que él, más dulce, más tierno, más entregado, más puro, pero también más desconfiado, perseguido y dudoso de lo que Negadolly sentía ya que conocía su “canino” pasado, su nombre era Alfonso.

Negadolly terminó aburriéndose del joven, y el joven de él, quien además terminó enormemente decepcionado de la poca personalidad de Negadolly, durante los 2 meses más tormentosos de su vida.

Negadolly sentía que si Alfonso le rozaba el brazo en cualquier lugar público, la gente ya creería que son “chicos diferentes”, por lo que rechazaba hasta el más mínimo contacto con él. Negadolly nunca terminaba de aceptarse, y Alfonso se cansaba, se aburría de ver como en sus conversaciones “entre machos” en una red social, éste fingía ser uno más, aunque Alfonso lo conocía y sabía que ese Negadolly no era el verdadero.

Alfonso había empezado a salir con Negadolly admirando su forma de ver la vida, creyendo en todo lo que Negadolly pregonaba y creyendo en su frase de bandera “Sé tú mismo”, pero con el tiempo se dio cuenta que todo era una gran mentira Negadolly era un renegado de la vida, renegaba del padre que le tocó, renegaba de los compañeros que tenía en su universidad, y por supuesto, renegaba hablando de sus ex, Lalo y Victor, a uno nunca lo pudo superar por el hecho de haberlo amado y no decírselo, y al otro no lo superaba por lo resentido y rencoroso que era, ya que Negadolly culpaba a Victor del alejamiento de algunos amigos que conoció en el clóset mágico, Victor no callaba nada, y hasta aumentaba en lo que contaba, maldecía a Negadolly desde el día que lo dejó.

Pero la gota que derramó el vaso entre Negadolly y Alfonso fue el amigo “macho” de éste, quien también resultó tener un clóset mágico, pero que jamás se atrevió a probar, Brent, era su nombre.

Brent, cada vez que podía hacía alguna insinuación sexual hacía Negadolly, y aunque éste le tenía ganas, su miedo a ser “quemado” siempre fue más grande y nunca se animó a tener algo con Brent. La tensión crecía, ambos prácticamente podían oler lo que el otro era, hasta que un día, cuando Brent se enteró que Negadolly salía con Alfonso, éste, en un arranque de celos, trató de chantajearlo delante de los demás amigos “machos”. Negadolly supo esquivar hábilmente todas las acusaciones y quedó bien parado.

Pero Brent continuó con las insinuaciones, y Negadolly, pese a su gran hipocresía y que siempre renegaba diciéndole a Alfonso que no soportaba las escenas de “flaca” de Brent y que era un tal por cual, continuaba con su "amistad" con este, aún con todo y chantaje, e insinuaciones a montón.

Realmente Alfonso necesitaba alguien así a su lado? A Alfonso le costó tomar una decisión, pero previamente había explotado, le había dicho a Negadolly todo lo que pensaba de él y de su forma de ser, Negadolly, con el resentimiento que lo caracterizaba, odió a Alfonso, lo odió porque sabía que todo lo que le dijo era verdad y le dolieron tanto sus palabras que decidió terminar todo, pero no sin antes humillarlo.

Alfonso se hartó y dejó de hablarle por un par de días, hasta que recordó que ese fin de semana, era una importante reunión en el “sub-mundo” tras el clóset mágico y que otro “chico como ellos”, podía aparecer y aprovechar la situación calamitosa de su relación para estar con Negadolly.

Con cuernos? Él me va a dejar a mí?? NO WAY! Pensó Alfonso, y de inmediato trazó un breve plan, ya no quería nada con Negadolly, estaba decepcionado, aburrido y hasta empezaba a odiarlo un poco, pero Alfonso quería darle una lección a su ego y ser él quien lo deje.

Alfonso pidió perdón, sin realmente sentirlo, insistió e insistió con desesperación, incluso, llegó a creérselo, pero Negadolly ya había comenzado a vengarse, y trataba con indiferencia a Alfonso, es así como, ya casi rendido, Alfonso simplemente optó por ofrecerle un “tiempo de respiro”, Negadolly aceptó y prometió buscarlo en unos días.

Pero Alfonso conocía muy bien a Negadolly, éste ya odiaba demasiado a Alfonso por herir su ego, y no lo buscaría, al contrario, haría que Alfonso desespere esperando la respuesta, hasta que cuando ya casi esté al borde del colapso, Alfonso le pregunte sobre su decisión, y en ese momento, sería la máxima venganza de Negadolly, el momento justo para humillarlo y mandarlo a volar.

Y como ya habíamos mencionado, Alfonso conocía bien a Negadolly, sabía que su venganza sería esa, y nunca más lo volvió a buscar. Alfonso se sentía liberado y había ganado una valiosa experiencia, el conocer mucho mejor a las personas antes de salir con ellas, y el no creer en todo lo que pregonen, ya que no todo lo que brilla es oro.

En la actualidad, Negadolly sigue dolido porque Alfonso nunca lo volvió a buscar, y su plan nunca se pudo completar, además de tiempo en tiempo, y como para guardar la costumbre ante sus amigos “machos”, dice tener algún “Crush” con alguna chiquilla que encuentra por su facultad, llega a decirlo tanto, que hasta por unos segundos él mismo se lo cree, pero al llegar a su cama y ver su clóset mágico, piensa y llora imaginando a ese amor soñado que quisiera encontrar y que por cobardía jamás se animará a tener y así pasó el tiempo, y Negadolly nunca pudo poner en practica la frase que pregonaba y continuó siendo quien no es, quien nunca fue, y quien nunca será.

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