martes, 4 de septiembre de 2012

El Amor En Los Tiempos Del Twitter


Un día andas aburrido, prendes la compu y se te ocurre crear una cuenta en esa página de la que tanto hablan en TV, radio y algunos amigos, esa página que algunos programas andan promocionando con un “Síguenos en…” sí, me refiero a Twitter.

Es divertido decían, te mantendrás conectado al mundo decían,  podrás acosar famosos decían, pero lo que no decían era que Twitter es Cabraland y también Dramaland, así es, Twitter tiene una alta dosis de cabritas y dramas dignos de una telenovela.

Inocentemente abriste una cuenta en Twitter  pensando que sólo seguirías famosos o cuentas de noticias, pero un día, una cabra gato negro te da follow (tal vez por lo bonito que sales en tu avatar) tu educadamente le darás followback y fuiste, acabas de entrar a Tuitcabraland, cual Alicia siguiendo al conejo blanco y cayendo en Wonderland.

Los meses pasarán y más y más cabritas te seguirán, cuando menos te des cuenta, ya conoces a media comunidad gay twittera, pero no estás totalmente metido en Tuitcabraland hasta que haces “click” con alguno de tus followers, el cual antes de conversar contigo se pondrá sus alitas y aureola para estar en #ModeSantoVirginalON, tendrán conversas de horas y horas en sus timelines, que luego pasarán a ser DMs, hasta que alguno, el cabrito con más experiencia,  te pedirá tu número para agregarte a WhatsApp o te dirá que quiere tu PIN (me refiero al BBPIN, sucias, aunque sabemos que también quiere tu otro PIN).


Saldrán, se conocerán en vivo, pasearán por Miraflores, comerán su yogurt frozen en Pinkberry, y si están de suerte y todavía no se les pasó la fecha, ese mismo mes irán juntitos a Matadero, empezarán una relación, se twittearán de día y de noche cuánto se aman y sus demás amigas cabritas twitteras los felicitarán con tweets llenos de caritas felices y co co co corazones al viento. 


Aunque cuando llegue el sábado y estén con unas copas de más rajarán de ti y tu nuevo flaco, y ambos serán destruidos como el tsunami en Japón que hace que las olas del raje revuelquen mi maldito corazón.


Un día, tú, él más puro, nuevito y virginal twittero, el que recién entró a Tuitcabroland descubrirás que a tu follower (que ahora es tu boyfriend) se lo clavaron más veces que una sombrilla en Asia. Ahora demos pase a Ipsos Cabritas para conocer la última encuesta de tu flamante nuevo novio y futuro ex:

25% es la cantidad de seguidores con los que ha tirado.
15% es la cantidad de seguidores a los que tiene calienta y calienta, pero nada de nada, es su reserva pues.
10% es la cantidad de seguidores con los que chapó en alguna disco, aunque al día siguiente tal vez no lo recuerde.
50% es el porcentaje de seguidores con los que no puede chapar o tirar, porque es pan con pan.



Te lo decían, te lo contaban, pero no lo creías, finalmente lo comprobaste, esas protuberancias que tienes en la frente y son más grandes que las bubbies de Sabrina Sabrok no eran granos, eran cuernos, LOS cuernos, pero espera, que aún no acaba esto.


Lo mejor vendrá cuando entre todos sus amigos cabritos te destruyan la próxima vez que se reúnan, tal vez en el siguiente Matadero o en la casa de alguna cabra twittera famosa, posteriormente le mandarán apoyo vía Twitter cada vez que te mande una indirecta o se queje de sufrimiento, dolor y desangro pensando en tu amor, aunque realmente sea culpa de él la ruptura. Digamos que esos cuernos no se pusieron solitos en tu frente, aunque tu ahora ex, diga que es parte del desarrollo y son granos tamaño Everest.


Tu sufrirás, y sufrirás, siendo señalado como la nueva cabra maldita que le rompió el corazón a tu "pobre" ex, y después de días de sufrimiento llegarás a la pregunta del millón, para qué chucha abrí una cuenta aquí? Quisiera ayudarte a responder esa pregunta, pero adivina que, soy twittero, lloremos juntos!

Intentarás cerrar tu cuenta y no podrás, luego optarás por exiliarte,  pero los DMs, mensajes y llamadas de “vuelve, vuelveeeeee, que sin ti la vida se me vaaaa” *léase lo anterior con voz suavecita* no pararán y finalmente regresarás, otro de tus seguidores te gileará, creerás que es el amor de tu vida, lo ventilarás y te volverá a pasar todo lo anteriormente escrito, una y otra, y otra vez (carajo, qué masoquista eres!).

Qué dices, no te gustó mi post? Esperabas algo que alivie tu roto y dolido corazón? Qué acaso me ves cara de ser la Dra.Carmen del Trome?  De todas formas, si encuentro un centro de desintoxicación twittero te aviso, y nos metemos juntos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada